Dra. Sonia M. Frías Martínez / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la UNAM
Archivo. Sociología

Es importante hablar de la violencia interpersonal en el ámbito familiar desde una perspectiva de trayectoria de vida. El análisis de la violencia en el ámbito familiar es fragmentada, y se ha centrado principalmente en la violencia de pareja. Sin embargo, la violencia de familia, más que un evento aislado es un proceso, que se extiende y afecta otras dimensiones de la vida del individuo, así como la interacción entre éste/a y las personas que conviven con él(ella). No obstante, la vida de un individuo y con frecuencia sus experiencias de violencia interpersonal están ligadas a la interacción con las personas de su entorno inmediato, es decir, su familia. A continuación se presentan datos sobre la multidimensionalidad de la violencia en el ámbito familiar, entendiendo ésta de una forma plural tanto en términos de la multiplicidad de interacciones, situaciones y generadores que ubican al individuo en una situación de violencia. También se presentan algunas reflexiones sobre los datos disponibles y la necesidad de continuar analizando la cuantiosa información disponible, sobre todo la referente al ámbito no familiar.

Los datos que se presentan proceden de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica en las Relaciones en los Hogares (ENDIREH). Esta encuesta se ha realizado en dos ocasiones, la primera en el año 2003 y cuenta con representatividad nacional, así como para 11 entidades federativas (entre las cuales no se encuentra Morelos). La segunda, se llevó a cabo en el año 2006 y es representativa de cada una de las 32 entidades federativas que componen la República Mexicana. Ambas encuestas se combinan para presentar datos sobre la prevalencia de la violencia durante la niñez, infancia, adolescencia y vida adulta.
Uno de los grandes problemas asociados al análisis de la violencia contra infantes, niños/as, y adolescentes es su invisibilidad, ya que existe una amplia tolerancia social hacia las formas de disciplina o castigo físico contra los/as menores de edad. Tanto en espacios públicos como privados es común oír comentarios como “lo que necesita… son unas nalgadas”, o “eso se soluciona con una cachetada”, ambos con fines correctivos. En contraposición, existe otro tipo de violencia más severa y/o frecuente que tiene consecuencias graves para la salud. Este tipo de violencia, también llamada abuso físico, se sanciona socialmente. No obstante, tanto una como la otra tiene repercusiones importantes durante la vida del individuo ya que el sufrir violencia durante la infancia está asociado a un mayor riesgo de también experimentarla en la escuela y en la relación de noviazgo.

A nivel de toda la República Mexicana,

         • El 40.14% de las mujeres mexicanas mayores de 15 años que están en la actualidad casadas o unidas sufrió violencia física cuando eran niñas (ENDIREH 2003).
         • El 47.28% de las mujeres casadas o unidas que tienen hijos menores de 18 años conviviendo en su hogar reportan que han ejercido violencia física contra sus hijos (ENDIREH 2003).
         • En el caso de sus parejas, el 20.4% de hombres ejerce violencia física contra sus hijos (ENDIREH 2003).

Violencia en Morelos

En el caso concreto del Estado de Morelos,

• El 44.77% de las mujeres casadas, unidas, separadas, viudas o divorciadas de Morelos fueron objeto de violencia física cuando eran niñas por parte de algún miembro de su familia (ENDIREH 2006).
• Al ser preguntadas éstas sobre quién las golpeaba con mayor frecuencia, el 24% reportó que el agresor principal era el padre, el 61% la madre, el 2% indicó que el padrastro/ madrastra, 5% abuelo/a, y 8% otras personas (ENDIREH 2006).

La violencia que sufren las mujeres por parte de sus parejas sentimentales es otra de las manifestaciones de la violencia interpersonal. Las causas de este tipo de violencia son múltiples y están asociadas a factores individuales de tipo sociodemográfico, al aprendizaje o socialización en la violencia, y estructurales como por ejemplo el nivel de patriarcado o ideología sobre la posición de la mujer en la sociedad. La violencia de pareja es un fenómeno extendido y que ha estado históricamente aceptado, de ahí lo extendido del fenómeno.

Los datos de la ENDIREH 2006 para el Estado de Morelos revelan que el 22% de las mujeres, ha sido objeto de violencia de pareja por parte de su última pareja sentimental (ya sea ésta actual o pasada). Un análisis más detallado por tipo de acto específico, muestra que el 19% de las mujeres fueron empujadas, el 15% fueron golpeadas, el 8% fueron aventadas, el 6% fueron pateadas, 3% fueron objeto de asfixias, el 2% fueron lastimadas por un cuchillo o una navaja, y el .5% fueron amarradas o disparadas con un arma, respectivamente. Cabe recordar que muchas de las mujeres fueron objeto de más de un acto de violencia durante ese periodo de estudio.

Los generadores/as de violencia en el ámbito familiar son diversos, y además de la pareja o los progenitores otras personas pueden ejercer violencia contra las mujeres durante la vida adulta. De hecho, los datos de la ENDIREH 2006 para el Estado de Morelos, muestran que durante el año 2005, el 3% de las mujeres mayores de 15 años, sin importar cuál fuera su estado civil, fue golpeada o agredida físicamente por algún miembro de su familia distinto a su pareja o esposo.

La creciente atención que están prestando los medios de comunicación al tema de la violencia interpersonal ya sea ésta perpetrada por extraños o por conocidos, junto con la diversificación y proliferación de medios (Internet, periódicos, televisión y radio) y el tipo de cobertura de las noticias que se realiza nos puede hacer pensar que los distintos ámbitos en que las personas son objeto de violencia son independientes entre si. Sin embargo, la violencia en la colonia o vecindario afecta la violencia en otras esferas donde se desarrolla la vida del individuo, como por ejemplo violencia contra los hijos o violencia en la escuela. El eco que hacen los medios de comunicación sobre la violencia contribuye a la identificación del fenómeno como un problema por parte de la opinión pública y los ciudadanos/as, los cuales, ya sea directa o indirectamente, presionan a los poderes públicos para la adopción de legislación y políticas públicas tendientes a minorar y erradicar esta problemática. Lo cierto es que el hecho de que se hable sobre la violencia puede despertar en el público la sensación de que ahora hay más violencia que antes.

En estos momentos no disponemos de datos para poder contestar si existe más violencia que antes, ya que carecemos de datos longitudinales que permitan saber si en el México actual hay más o menos violencia que antes. Los datos de la ENDIREH 2006 indican que el 19% de las mujeres de México sufrieron algún tipo de violencia física por parte de su última pareja sentimental. La ENDIREH 2003, no obstante, sólo estaba centrada en mujeres casada y unidas, y el 9.3% de las mujeres indicó que había sufrido violencia física en los últimos 12 meses. Si no se presta demasiada atención uno podría pensar que la violencia contra las mujeres está aumentando.

Sin embargo, un análisis cuidadoso muestra que las dos cifras reportadas con anterioridad no son comparables, ya que en la primera (ENDIREH 2006) estamos hablando de todas las mujeres mexicanas con independencia de su estado civil y se refiere a la violencia experimentada durante la última relación de pareja. La segunda cifra hace referencia sólo a las mujeres casadas o unidas que viven con su pareja, y se refiere a la violencia experimentada durante los últimos 12 meses. Sobre los otros tipos de violencia en el ámbito familiar no existen datos que permitan realizar una comparación, ya que estas preguntas no se incluyeron en la primera encuesta.
A pesar de que en nuestro País se han realizado diversos estudios sobre la violencia que se produce en el ámbito familiar, la falta de comparabilidad entre tipos de preguntas y representatividad de la población, hace que sea muy aventurado pronunciarse sobre si la violencia ha incrementado o ha disminuido. Se precisan esfuerzos conjuntos entre instituciones gubernamentales para generar datos que permitan dar respuesta a esta pregunta.

En el Estado de Morelos se dispone de información reciente sobre la problemática de la violencia interpersonal que sufren las mujeres a manos de personas conocidas y desconocidas en diversos ámbitos: familiar, escolar, laboral y comunitario, debido a que el Estado de Morelos contribuyó a la financiación de la muestra representativa de la ENDIREH 2006 para el estado. Aunque se han presentado algunas estadísticas, y los medios reportan que se presentó un informe preliminar sobre estos datos, éste no está disponible. Más allá de los datos descriptivos, es preciso realizar análisis más sofisticados como los que han hecho otros estados de la república, los cuales cuentan en este momento con información de vanguardia, completa y sofisticada para el diseño de políticas públicas que permitan hacer frente al fenómeno de la violencia interpersonal en distintos ámbitos. Es importante recordar la importancia de políticas públicas para la prevención y asistencia de la violencia, ya que dada la transmisión intergeneracional e intercontextual de ésta, los beneficios de las mismas definitivamente revierten en toda la sociedad.


La Dra. Sonia Frías Martínez es investigadora del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la UNAM, adscrita al programa Género y Salud. Es doctora en Sociología por la University of Texas en Austin, y es autora de diversas investigaciones científicas sobre violencia contra niños/as y mujeres en distintos ámbitos. Su trabajo de investigación versa sobre género, violencia intrafamiliar contra las mujeres y niños, sociología política, así como discriminación, acoso y violencia contra las mujeres en el ámbito laboral y educativo.