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Recientemente, en la International Conference on Mechatronics, Electronics and Automotive Engineering, ICMEAE 2017, presentamos dos trabajos desarrollados por los estudiantes, enfocados hacia la aplicación del conocimiento. Fue agradable que una de las preguntas de uno de los jóvenes asistentes fue ¿qué tan difícil es escribir una patente? Esta pregunta tiene mucho sentido para nosotros, ya que, por un lado, significa que asocia nuestro trabajo con la posibilidad de patentarse, y muy probablemente el suyo también.

Respondiendo a su pregunta, creo que como todos los trabajos que hacemos, es necesario contar con información y entrenamiento. Así es, la práctica lo hace posible. Al respecto, daremos un panorama sobre algunos aspectos técnicos de las patentes y de otras formas de protección de la propiedad intelectual, que tal vez no son tan conocidas, pero que vale la pena explorar.
Iniciemos con las patentes. Sobre ellas hay información y manuales disponibles en la página web del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI). Además, en esta dependencia hay personal que apoya en la revisión del manuscrito.

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Es muy importante tener claro qué es una patente. De acuerdo con el IMPI (https://www.gob.mx/se/articulos/que-es-una-patente-y-en-donde-tramitarla), una patente es el derecho de exclusividad que otorga el Estado sobre una invención; se tramita ante el IMPI por medio de un documento técnico que describe el avance tecnológico de la invención.
El IMPI también menciona que las invenciones patentables son productos, procesos o usos de creación humana que cumplan con los siguientes requisitos:

  1. Novedad: se considera nuevo todo aquello que no se encuentre en el estado de la técnica.
  2. Actividad inventiva: es el proceso creativo de la invención, es decir que los resultados obtenidos no se deduzcan del estado de la técnica en forma evidente.
  3. Aplicación industrial: es la posibilidad de comercializar el producto o de ser utilizado en cualquier rama industrial económica.

Con patentes se pueden proteger las invenciones relativas a máquinas, aparatos, dispositivos, procedimientos, productos, etc. De acuerdo con la Ley de la Propiedad Industrial (LPI), no se puede patentar lo siguiente: procesos esencialmente biológicos para la producción, reproducción y propagación de plantas y animales; material biológico y genético tal como se encuentra en la naturaleza; razas animales; el cuerpo humano y partes que lo componen ni las variedades vegetales (Art. 16). Tampoco se pueden patentar los principios teóricos y científicos; programas de computación; métodos para realizar actos mentales, juegos o negocios ni los métodos matemáticos; entre otros que se consideran en el Art.19 de la LPI (https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/131094/Triptico_Patentes.pdf).

El documento técnico debe seguir el formato y satisfacer el estilo de redacción, en particular de las reivindicaciones; para ello hay dependencias que ofrecen cursos de redacción de patentes. Además hay libros especializados, guías y otros documentos de apoyo. Si no se encuentran cursos disponibles o al alcance, o si hubiera alguna complicación en la redacción, afortunadamente, en muchas instituciones educativas, hay Oficinas de Transferencia de Tecnología (OTT´s) o Unidades de Vinculación y Transferencia de Tecnología (UVTT´s), y en algunas otras hay también Centros de Patentamiento (CePat). En los CePat es posible obtener apoyo en general sobre las dudas que se tengan, e incluso apoyo para la redacción del manuscrito. Cabe señalar que otra posible fuente de información y orientación se encuentra en los despachos de Abogados especializados en patentes.

Las dependencias enfocadas en las actividades de transferencia pueden tener distintas denominaciones y distintas funciones; entre ellas resaltan las OTC´s y UVTC´s, Oficinas de Transferencia de Conocimientos, y Unidades de Vinculación y Transferencia de Conocimientos, respectivamente. Por simplicidad, en este artículo las llamaremos OT´s y UVT´s. En estas dependencias es posible obtener diversos servicios que pueden servir de apoyo a quienes busquen patentar sus desarrollos.

Las dependencias enfocadas a la transferencia de tecnología pueden proporcionar orientación sobre la viabilidad de su comercialización. Aquí es necesario mencionar algo muy importante: cuando la creación ya está protegida por algunas de las formas de Protección Intelectual (PI), ésta se puede comercializar de manera exclusiva en el país en que se proteja y durante el tiempo que le corresponda; en el caso de las patentes se cuenta con 20 años para ello. Si es necesaria la protección en otros países, se puede recurrir al IMPI, a alguna OT o UVT para recibir orientación sobre el procedimiento. Además hay muchos documentos publicados al respecto en los cuales se puede hallar información. Esto es, los títulos de patente no son sólo para guardarse o exhibirse como un gran logro que nos da la gran satisfacción de ser llamados inventores, sino que se debe luchar para que el trabajo desarrollado llegue al mercado y beneficie a la población.

Las OT´s o UVT´s también pueden apoyar en la búsqueda de financiamiento, o en la incubación de nuevas empresas de base tecnológica (EBT´s). Hay OT´s y UVT´s privadas y públicas. En Morelos se pueden encontrar OT´s en varias de las universidades, entre ellas, la Oficina de Transferencia de Conocimientos (OTC) de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM).
En la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Campus Morelos, se cuenta con la Unidad de Vinculación y Transferencia de Tecnología (UVTT). A nivel gubernamental se encuentra otra dependencia relacionada con la innovación y la transferencia de tecnología, el Centro Morelense de Innovación y Transferencia de Tecnología (CemiTT).

Cabe señalar que la explotación de las patentes puede ser realizada por terceros, si los titulares de las patentes lo consideran necesario, para lo cual se deben llevar a cabo convenios de licenciamiento. La titularidad de la patente corresponde a la empresa o institución para la cual trabaja el inventor. Las patentes pueden incluso liberarse, de acuerdo con sus términos, como en el caso de la empresa Tesla, conforme a su estrategia comercial (https://www.motorpasion.com/coches-hibridos-alternativos/todas-las-patentes-de-tesla-al-alcance-de-quien-las-quiera-usar). Una vez que concluye la vigencia de la patente, ésta se convierte en patente de uso libre. Una de las ventajas del licenciamiento es que se puede llevar a cabo la comercialización por empresas o inversionistas que cuenten con la experiencia y los recursos necesarios para ello.

Otro factor importante para que se realice antes de iniciar nuestro trabajo, relacionado con la producción de una posible patente, es saber si hay factores que puedan favorecer su comercialización. Esto es, detectar una necesidad de mercado que lo requiera, para lo cual los servicios de marketing son necesarios (esto, de acuerdo con la segunda generación de la innovación, a mediados de los años 60 y principios de los 70) . Estos son, entre otros, factores en los que las OT´s nos pueden guiar. De no contar con esta información podemos generar o crear algo muy interesante, pero que tal vez no sea requerido por la sociedad, o bien que esté fuera de su alcance, por lo que su introducción en el mercado será muy difícil.
Antes de concluir, es necesario mencionar que si nuestra creación no satisface todos los requisitos para ser patentable (novedad, actividad inventiva y aplicación industrial), hay muchas otras figuras de protección en el IMPI, tanto en el terreno industrial como en el comercial. El IMPI otorga la protección a los signos distintivos y las invenciones. Los signos distintivos se protegen mediante las marcas y avisos, y nombres comerciales y denominaciones de origen; las invenciones, por su parte, se protegen mediante las patentes y los registros de modelos de utilidad, de diseños industriales y esquemas de trazado de circuitos integrados (http://cofemer.gob.mx/docs-bin/cgmir/2015/aga/GUIA%20DE%20AUTOCUMPLIMIENTO %20INVENCIONES.pdf). Para la escritura de los documentos técnicos correspondientes, el IMPI proporciona guías de usuario, así como información de costos y vigencias.

Se cuenta también con el Programa de Apoyo al Patentamiento, del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, la Fundación México-Estados Unidos para la Ciencia y Nacional Financiera (IMPI-FUMEC-NAFIN), desde el año 2011 (http://patenta.me/). Este programa tiene la finalidad de incrementar el número de solicitudes de patente y/o modelos de utilidad a través de proyectos presentados por empresas, inventores independientes y centros de investigación, con una estrategia de comercialización definida que impulse una cultura de propiedad industrial en México.

Además, en el área correspondiente a las obras literarias y artísticas se encuentran los derechos de autor y los derechos conexos, los cuales se reconocen por medio del Instituto Nacional del Derecho de Autor, INDAUTOR (http://www.indautor.gob.mx/accesibilidad/accesibilidad_autor.html).
Para el caso del sector agrícola están los derechos de obtentor. La obtención y producción de nuevas variedades vegetales están protegidas legalmente por un sistema jurídico respaldado por leyes para salvaguardar la propiedad intelectual del obtentor. Los derechos de obtentor se reconocen por mejoras a variedades vegetales, por medio del Servicio Nacional de Inspección y Certificación de Semillas, SNICS (https://www.gob.mx/snics).

En resumen, los registros de propiedad intelectual se llevan a cabo de acuerdo con el área correspondiente al desarrollo u obra realizada, en la dependencia que corresponda: IMPI, INDAUTOR o SNICS. En estas mismas instancias podemos hallar información sobre la forma y requisitos que deben cumplir las solicitudes de protección.

Espero que esta información sea útil para aquellas personas creativas que identifiquen en el producto de su trabajo las características requeridas para patentarlo, o registrarlo en alguna otra figura de la protección intelectual. Cabe señalar que todas las formas de protección son importantes, pero diferentes de acuerdo con sus características y al área en la que se producen. Además, su valor comercial también es relativo, pues marcas como Coca Cola son de muy alto valor, mientras que de libros como Harry Potter su autora, J. K. Rowling, ha obtenido altos ingresos bajo el concepto de regalías.

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Puedes ser un inventor, un autor o un obtentor, y obtener los derechos que otorga el Estado a través de la dependencia que corresponda. Para esto cuentas con muchas fuentes de información y apoyo.

Cabe mencionar también, que en las conferencias a las que he asistido, en las que se promueve la cultura de la protección intelectual, ha quedado muy marcada la búsqueda constante del cambio de lo “Hecho en México” a lo “Creado en México”. Esto es, se busca que nuestro país se transforme de un país manufacturero en un país creador de productos, bienes y servicios, basados en el conocimiento, fortaleciendo así a la economía. La contribución de estudiantes, investigadores, empresarios, inversionistas, gestores de la innovación y dependencias impulsoras de PI es fundamental para el logro de este objetivo. Es ampliamente conocido que actualmente las economías basadas en el conocimiento se encuentran entre las economías más fuertes.

Por cierto, la creatividad también se puede potenciar, pero esa es otra historia…


Dra. Margarita Tecpoyotl Torres