huella

Sin el agua no existiría vida en nuestro planeta, y a pesar de que está cubierto por este líquido en tres cuartas partes de su superficie, apenas el 1% es apta para el consumo humano, por lo que tomando en cuenta el creciente aumento de la población, es cada vez mayor su requerimiento; de ahí la importancia de identificar el impacto por el uso del agua, así como la huella hídrica generada por las características de producción y por los hábitos de consumo.

La huella hídrica es un indicador para mapear el impacto del consumo humano de agua dulce, introducido en 2002 por Arjen Hoekstra y P. Hung. Su conceptualización permite visualizar el uso oculto del agua en los alimentos y productos, lo cual ayuda a comprender los efectos del consumo y el comercio, frente a la disponibilidad de agua.

Para comprender el significado de huella hídrica, resulta de utilidad conocer el concepto de agua virtual, el cual fue introducido por Tony Allan en 1998, y que es el volumen total de agua utilizada directa e indirectamente para la elaboración de un bien, un producto o un servicio.

Un ejemplo de agua virtual es la cantidad de agua que se utiliza para obtener un litro de leche. Para este caso, hay que considerar que una vaca produce una cantidad aproximada de 6000 litros de leche anualmente; en ese lapso, la vaca consume más de 3000 kilos de alimento, que a su vez requieren para su producción cerca de 4000 000 litros de agua. Además, la vaca consume alrededor de 8000 litros de agua para beber y se requiere de otros 2500 litros en su cuidado e higiene, por lo que para obtener un litro de leche, se necesitan cerca de 700 litros de agua virtual.

huella1

De igual manera, se tiene que para obtener un vaso de jugo de naranja se requieren 170 litros de agua, para una taza de café 140 litros, un kg de jitomate 180 litros, una hoja de papel A4 10 litros, una camisa de algodón 2,700 litros, una hamburguesa 2,400 litros, y un kg de carne 15,500 litros de agua.

Se considera que alrededor del 3% de la huella hídrica de los consumidores ocurre en sus casas en las labores de limpieza, en la preparación de alimentos y en la higiene personal, mientras que aproximadamente el 97% es “invisible”, por estar relacionada con productos que se adquieren en el mercado.

Para calcular la huella hídrica de un producto hay que considerar el volumen total de agua dulce utilizado en todas las etapas de la cadena productiva para su elaboración. Esta huella no solo incluye el volumen total de agua utilizada, sino que también se refiere a dónde y cuándo se utiliza el agua, por lo que su dimensión es espacial y temporal. Su huella hídrica está compuesta por las huellas hídricas verde, azul y gris.

La huella hídrica verde es el volumen de agua de lluvia consumida durante el proceso de producción, pudiendo tratarse de agua evaporada o incorporada al producto. En los campos y plantaciones, esta huella se refiere a la evapotranspiración del agua de lluvia total en los productos agrícolas y forestales, así como el agua incorporada a la cosecha o a la madera.

huella2

La huella hídrica azul es el volumen de agua superficial o subterránea consumida como resultado de la producción de un bien o servicio, y se refiere al volumen de agua utilizada y después evaporada o incorporada a un producto, incluyendo de igual manera el agua extraída de una cuenca y descargada en otra o en el mar. Es la cantidad de agua superficial o subterránea extraída, que no vuelve a la cuenca de la que fue retirada.

La huella hídrica gris es el volumen de agua dulce que se requiere para asimilar la carga de contaminantes, hasta llegar a concentraciones que cumplan con normas de calidad del agua. Se trata de un indicador de la contaminación del agua dulce que puede estar asociada con la fabricación de un producto y con su cadena de suministro, y se calcula como el volumen de agua que se requiere para diluir los contaminantes hasta el punto en que la calidad del agua se mantenga por encima de las normas establecidas.

Actualmente se considera que la huella hídrica está compuesta en 11% de agua azul, 74% de agua verde y 15% de agua gris.

Considerando que el consumo de alimentos constituye la contribución más importante a las huellas hídricas de las personas, sus hábitos alimentarios resultan relevantes en su contabilización, y dado que aproximadamente el 30% del consumo proviene de productos de origen animal, como carne de vacuno, cerdo, pollo, pescado, huevos y productos lácteos, requieren en promedio de 2.5 litros de agua por cada kcal, resulta recomendable el cambio a la dieta vegetariana, cuyo requerimiento es de 0.5 litros de agua para la misma cantidad de kcal.

La importancia de conocer la huella hídrica de los productos radica en la conciencia que debemos tener al elegir los alimentos que consumimos así como el uso de prendas de vestir, buscando adquirir aquéllos cuya huella hídrica sea menor, y por tanto, se reduzca el consumo de agua dulce.


Dr. Javier Lambarri Beléndez / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
Instituto Mexicano de Tecnología del Agua