El cubo de Soma es un fascinante juego de rompecabezas inventado en el año de 1936 por el ingenioso Piet Hein, matemático danés, al cual se le ocurrió durante una conferencia de física cuántica, cuando se explicaba la división de un cuarto en cubos.

PIet Hein construyó las 7 piezas y luego armó el cubo. Se dio cuenta que podía armar otras figuras con las mismas piezas, volviéndose adicto a este rompecabezas tridimensional al cual le dio el nombre de Soma, por la droga que se describe en la novela “Un mundo feliz” de Aldous Huxley, la cual afecta la conducta volviéndose más felices, simpáticos y amables.
Y así es de adictivo este juego de matemáticas recreativa compuesto por 7 piezas, una formada con la unión de tres cubos y seis piezas constituidas por la unión de 4 cubos; todos del mismo tamaño, haciendo un total de 27 cubos.

La práctica de este versátil juego, desarrolla una infinidad de competencias en el ser humano y su fascinación se extiende a personas de todas las edades, uno de sus objetivos es: el desarrollar destrezas mentales, así como estimular la ubicación espacial en tres dimensiones útil para infinidad de actividades del ser humano. Además de suscitar a partir del juego matemático estimulaciones para el ejercicio de contenidos matemáticos en general y el impulso del pensamiento lógico en particular.

La dinámica consiste en reproducir, construir o dar forma al cuerpo físico (cubo), usando en cada uno de los casos las 7 piezas que conforman el juego. Se tiene conocimiento de más de 650 formas diferentes que se pueden realizar jugando. Aunque la figura base es construir con las 7 piezas que lo componen un cubo de tres por tres.
Otra variedad de la práctica de este innovador juego que reta al ser humano a desarrollar la inventiva y creatividad, es el de crear sus propias formas o diseños de figuras nuevas, nombrándolas y registrándolas.

¿Qué beneficio aporta jugar con el cubo de Soma?

Este tipo de desarrollo de competencias habilita al ser humano a conocer su propio rendimiento, el desarrollo de la valiosa habilidad de toma de decisiones y a la búsqueda constante de nuevas vías o caminos de solución ante situaciones de problemas de toda índole que nos toca enfrentar nuestro diario vivir.
Otros de los beneficios que encontramos al practicar este juego son: Aprender a utilizar la manipulación de modelos y a usar estrategias de ensayo y error dirigido; conocer conceptos geométricos interesantes en relación a los poliedros y los movimientos en el espacio; mejorar las competencias especialmente la organización, el orden y la sistematicidad; aprender el uso de gráficos y diagramas en el trabajo y en la presentación de los mismos, estimular la concentración y la importancia de secuenciar los esfuerzos para el logro de una meta; despertar el placer adictivo de enfrentar nuevos retos; desarrolla la imaginación y visualización abstracta de los objetos reales. Para ello, se requiere de estrategias específicas y estructuradas de manera didáctica que favorezcan la utuilización de dichos conceptos.
Este cúmulo de bondades, hacen que el cubo de Soma sea una valiosa herramienta didáctica, dotada en su práctica de placer que acerca de una manera disfrutable al maravilloso mundo de las matemáticas.


 

Lic. Víctor Manuel Porcayo Mejía / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
Club de Matemáticas Porcayo