Los insectos son un grupo de animales que han tenido un enorme éxito en la naturaleza. Se conocen alrededor de un millón de especies y algunos científicos creen que todavía faltan muchas más por identificar.

Puede parecer sorprendente, pero los insectos tienen un sistema de defensa contra organismos que les puedan provocar algún daño, conocido como respuesta inmunitaria. Por mucho tiempo, pensamos que sólo los mamíferos (incluyendo al hombre) éramos los únicos capaces de hacerlos. Con el tiempo esta idea cambió debido a las investigaciones científicas realizadas en otros grupos de animales.

En los últimos años diversos grupos de investigación en México y en otras partes del mundo, han demostrado que los insectos tienen un sistema inmune que los defiende de la presencia de diversos microrganismos. Los insectos enfrentan ataques de virus, bacterias, protozoarios y hongos. Por lo que tener un sistema inmunitario ha sido fundamental para la supervivencia de los insectos. El mecanismo de defensa de los insectos se dividen en: celular y humoral.

Los insectos presentan un fluido en su sistema circulatorio semejante a la sangre en los seres humanos, el cual contiene células que capturan y eliminan los cuerpos extraños en muchas ocasiones. También poseen tejidos que son muy importantes en la respuesta inmunitaria incluyendo el corazón, los túbulos de Malphigio, que equivalente al riñón de los humanos y el cuerpo graso, similar al hígado de los mamíferos.

En la respuesta humoral, los insectos liberan una gran cantidad y número de moléculas a su sistema circulatorio después de reconocer a los microrganismos. Entre ellos se encuentran de manera relevante, pequeñas estructuras que atacan a los virus y bacterias. Esto ha abierto la posibilidad de utilizar estas moléculas como nuevos antibióticos.

Los mecanismos celulares y humorales trabajan de manera coordinada para eliminar y controlar a los microrganismo que los invaden o atacan.

El grupo de investigación del Centro de Investigaciones sobre enfermedades infecciosas del Instituto Nacional de Salud Pública, ubicado en Cuernavaca, Morelos, México tiene muchos años estudiando la respuesta inmunitaria de los mosquitos Anopheles albimanus, principal vector de la malaria en México y Centroamérica, y Aedes aegypti, vector de enfermedades como dengue, chikungunya y zika. Se ha confirmado la extraordinaria respuesta inmunitaria de estos insectos y también se ha logrado entender los mecanismos básicos que usan para responder al parásito de la malaria y al virus dengue respectivamente.
En fecha reciente, observamos que los mosquitos pueden recordar encuentros previos con organismos dañinos y cuando los vuelven a encontrar los eliminan rápidamente. Este mecanismo es conocido como priming, parecido a la memoria inmunitaria de los vertebrados. Esta capacidad se ha observado en los mosquitos contra el virus dengue y el parásito de la malaria.

Es muy importante mencionar que esta resistencia es transmitida a la siguiente generación de mosquitos. Posiblemente este mecanismo inmune también funcione contra los virus del chikungunya y zika.
El fin de estos estudios es poder manipular la respuesta inmunitaria de los mosquitos para interrumpir la transmisión de enfermedades que afectan al hombre.


Dr. Humberto Lanz Mendoza / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
Instituto Nacional de Salud Pública