En su sexto y último informe de labores el gobernador Marco Antonio Adame Castillo asigna una sección propia al tema bajo el título “Innovación y Desarrollo Tecnológico en la Empresa” donde enuncia los logros obtenidos por su administración en los temas específicos como son la creación del CemiTT y sus actividades en incubación de empresas de base tecnológica, los resultados en las primeras ediciones del Programa de Estímulos a la Innovación del CONACyT así como también el desarrollo de agrupamientos industriales. Según este documento la inversión acumulada durante el periodo 2006-2012 en proyectos de Ciencia, Tecnología e Innovación mediante los programas PROSOFT, FOMIX y PEI alcanzó 394.8 millones de pesos.

LA EXPANSIÓN

En septiembre de 2011, la Comisión de Ciencia y Tecnología del Senado encabezada por los senadores del Partido de la Revolución Democrática, Francisco Castellón Fonseca y Carlos Navarrete Ruiz presentó una iniciativa para reformar la Ley de Ciencia y Tecnología en la cual se planteaba la creación de la Secretaría de Ciencia y Tecnología, bajo el argumento de que el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología estaba rebasado en la tarea de impulsar y promover el desarrollo de este sector.

En la propuesta de los senadores se pretendía adicionar un párrafo a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal para sumar a la Secretaría de Ciencia y Tecnología a las dependencias con las que cuenta el Poder Ejecutivo para el despacho de los asuntos de orden administrativo. Para reforzar la iniciativa, Castellón Fonseca mencionó que la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico OCDE recomendó a México crear una dependencia así para superar la problemática de integración, articulación y trascendencia del sistema nacional de ciencia.

Asimismo, durante su campaña presidencial en 2012 el entonces candidato Andrés Manuel López Obrador en un encuentro con miembros de la Academia Mexicana de Ciencias, propuso que, de ganar las elecciones crearía una Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación y cuyo titular sería el investigador de la UNAM, René Drucker Colín quien, un año después, crearía la Secretaría en la Ciudad de México.

Mientras esto ocurría a nivel federal, en nuestro Estado la Academia de Ciencias de Morelos ACMor generó acercamientos con los candidatos del proceso 2012 invitándolos a todos a presentar su propuesta de campaña en el programa “Charlas con Científicos”. A la invitación solo acudieron Jorge Morales Barud, Julio Yáñez y Graco Ramírez.

La segunda transición política ocurrida en nuestro país alcanza también a Morelos con la elección del gobernador Graco Ramírez Garrido Abreu para el periodo 2012-2018. En momentos de estabilidad económica y con doce años de impulso a la innovación aparece por primera vez en la historia de nuestro país una Secretaría dedicada a la Innovación, Ciencia y Tecnología SICyT cumpliendo con esto una promesa de campaña.

Crear una Secretaría del ramo acerca la solución del principal obstáculo observado para la innovación que es la gobernanza. Mientras que a nivel federal la innovación está distribuida entre varias dependencias destacando el CONACyT, Secretaría de Salud, Secretaría de Energía, Secretaría de Economía y Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación SAGARPA, entre otras, en Morelos se toma la decisión de crear una sola dependencia con la responsabilidad de generar el Sistema de Innovación, Ciencia y Tecnología estatal a través de la interacción de los actores públicos, privados y sociales para establecer una sociedad del conocimiento, fortaleciéndola mediante la promoción y divulgación de actividades de innovación, científicas y tecnológicas.

INCUBANDO EMPRESAS DE BASE TECNOLÓGICA

La política industrial de Morelos identificó desde 1988 la necesidad de invertir en la creación de empresas de base tecnológica para su aceleración y modernización. Se realizaron algunos esfuerzos desde la iniciativa privada y desde instituciones de educación superior sin el impacto que se necesitaba. Por estas razones el Gobierno del Estado decidió crear en 2007 su propia incubadora de empresas de base tecnológica dentro del Centro Morelense de Innovación y Transferencia Tecnológica CemiTT.

Entre 2009 y 2012 se incubaron 12 empresas con el modelo del Instituto Politécnico Nacional de las cuales 8 lograron su constitución y 5 continúan en operaciones. Entre éstas destacan Agro & Biotecnia, S4Agro, Laztec y Permanere et Renovare Salutis. El monto de inversión durante este periodo fue de 12 millones 400 mil pesos entre equipamiento y asesorías, con una inversión promedio de 1 millón 550 mil pesos por empresa.

El modelo del IPN contempla la adquisición de equipo para el desarrollo de prototipos más no su asignación a las empresas una vez concluido el proceso por lo que el CemiTT fue acumulando una cantidad importante de activos sin amortizar significando un costo ocioso para el Gobierno. Ante esta situación se diseñó un modelo de incubación propietario fundamentado en la vinculación con Instituciones de Educación Superior, Centros e Institutos de Investigación. El programa denominado TecnoCemiTT logró convocar más de 180 anteproyectos a concursar para ser seleccionados a incubación después de una evaluación preliminar sobre novedad técnica y comercial.

Entre 2014 y 2018, se incubaron 15 proyectos de los cuales seis se concretaron como empresas de Base Tecnológica de reciente creación (startups). Estas empresas cuentan con prototipo funcional certificado, registros de propiedad industrial y plan de negocio dejándolas listas para salir al mercado. El monto de inversión del modelo de incubación TecnoCemiTT durante este periodo asciende a 8 millones de pesos el cual fue destinado a asesorías y equipamiento, lo cual significa una reducción en la inversión comparada con el modelo del IPN promedio a 1 millón 330 mil pesos por empresa además de que no se generan activos sin uso.