El 25 de abril de 1953, la prestigiada revista Nature, publicó el artículo de Watson y Crick, sobre la estructura del ADN, trabajo que se ha considerado la piedra angular de la biología del siglo XX y seguramente también por ser el que más se aleja de la ortodoxia científica si analizamos su publicación. El entonces editor de Nature, John Maddox, recibió la escueta página con una sola figura mostrando la estructura propuesta para el ADN y decidió publicarlo sin pasar por la obligatoria revisión por pares que exigen las revistas científicas ya que como indicó el propio editor:
“El artículo no podía ser revisado: su veracidad era obvia. Ningún revisor que trabajara en ese campo podría haber mantenido la boca cerrada una vez que viera la estructura“.
Hace 63 años, el científico Francis Crick escribió una carta a su hijo de 12 años en la que le comunicaba que, junto con un colega – Watson – , había descubierto algo muy hermoso, la estructura del ADN.

En abril de 2013, la carta y los diagramas escritos a mano por Francis Crick, se subastaron en Nueva York. La casa de subastas Christie's calculó que la carta podría alcanzar el millón de dólares o más en la venta; aunque finalmente la misiva se subastó en 5,3 millones de dólares.En su carta, Crick explicaba a su hijo Michael de 12 años, cómo él y James Watson descubrieron el mecanismo por el que la vida proviene de la vida; incluyó un simple boceto de la estructura de doble hélice del ADN, aunque Crick sostenía que no es muy bueno para dibujar. La carta de siete páginas escrita a mano por Francis Crick en Cambridge, Inglaterra enviada a Michael Crick quien estaba en un internado, termina diciendo: lee esto cuidadosamente a fin de que lo entiendas. Cuando llegues a casa te mostraremos el modelo. Puedes comprender por qué estoy tan ilusionado. Con mucho cariño, papá.

Modelo de ADN realizado por Crick en una carta enviada a su hijo Michael en marzo de 1953.

Real Academia de las Ciencias de Suecia (Kungliga V et e ns k ap s ak a de m i en ) , encargada de entregar el Premio Nobel de química, física y ciencias económicas.

Michael Crick, ahora de 75 años, dijo el sábado que inmediatamente supo que su padre había descubierto algo muy importante. "No creo que ninguno de nosotros en ese entonces hayamos comprendido el impacto que tendría."

Francis Crick, quien falleció en 2004 a los 88 años, recibió el Premio Nobel de Medicina en
1962 junto con Watson y Maurice Wilkins. Pasó las últimas décadas de su carrera realizando investiga- ciones neurológicas en el Instituto Salk de Estudios Biológicos en La Jolla, California, donde trabajó como profesor desde 1977.

Michael acompañó a Francis Crick a la entrega del Nobel y recuerda la emoción al verle recibir el galardón del rey de Suecia. – Durante muchos años escondió la medalla –, recuerda a este diario. – Pero muy pronto la subastaremos también en una firma de Texas –.

Ahora, en vida, el pionero del ADN, James Watson, venderá el Premio Nobel que ganó por su codescubrimiento de la estructura de doble hélice, el componente de la vida. Se espera que la codicia- da medalla de oro sea subastada por casi 3.5 millo- nes de dólares en una venta en Christie’s en Nueva York, Estados Unidos, el 4 de diciembre. Será la primera vez en la que un Premio Nobel sea vendido por un ganador vivo. Watson, quien ahora tiene 85 años, fue condecorado con la medalla por su traba- jo en el campo de la Fisiología o Medicina junto a Crick y Wilkins en 1962. Las notas del científico Watson para su discurso de aceptación en la cere- monia del Nobel en Estocolmo, Suecia, y el manus- crito de su conferencia Nobel también se ofrecen en la subasta.

En octubre de 2007, el científico estadounidense James Watson realizó polémicas afimaciones en una larga entrevista que concedió al diario
The Sunday Times, en la que aseguró que la inteligencia de las personas negras no es igual a la de las blancas, declaración que hizo saltar las primeras críticas entre sus colegas de profesión. Cuando llegó al Reino Unido a promover un libro, el genetista de
79 años aseguró en una conversación con una anti- gua discípula que es pesimista respecto al futuro de África, "porque todas nuestras políticas sociales están basadas en el hecho de que su inteligencia es la misma que la nuestra, cuando todas las pruebas demuestran que no es así". Y remató su intervención añadiendo que existe un deseo natural de que todos los seres humanos deben ser iguales, "pero la gente que tiene que tratar con empleados negros sabe que eso no es así."

Las palabras de Watson, director de una de las instituciones científicas más prestigiosas de EEUU, el Laboratorio Cold Spring, provocaron la reacción de sus colegas al otro lado del Atlántico. "Es triste ver a un científico que ha conseguido tanto, hacer estos comentarios infundados, sin base científica y extremadamente ofensivos", señaló Keith Vaz, presidente del comité laborista de asuntos sociales. "Estoy seguro de que toda la comunidad científica rechazará rotundamente los prejuicios personales del señor Watson".

El veterano investigador, asegura además que en tan sólo una década podrían conocerse los genes responsables de las diferencias en los niveles de inteligencia humana. También se ha destacado por sus exabruptos sobre política, sexualidad y raza. En 1997 llegó a asegurar a un periódico británico que una mujer debería tener derecho a abortar, si un test le demostrase que su futuro hijo sería homo- sexual. Más tarde aclaró que se trataba únicamente de un razonamiento hipotético y lo justificó expli- cando que la mayoría de las mujeres desea tener nietos. También es conocida su afirmación sobre la relación entre la raza negra y un mayor deseo sexual.

El famoso neurobiólogo de la Open University y miembro fundador de la Sociedad para la Responsabilidad Social en Ciencia, Steven Rose, calificó los comentarios racistas de Watson de "un sinsentido genético," le acusó de buscar publicidad para promocionar su libro. "No le hace falta. Es un destacado biólogo molecular y no debería entrar en áreas en las que no está cualificado", declaró a The Independent: "Al margen de lo político y lo social, si (James Watson) conociera todos los escritos al respecto, se habría dado cuenta de que no ha entendido nada". Sabemos gracias a los resultados del proyecto genoma humano que no hay diferencias consistentes entre grupos humanos. "Las diferencias en las secuencias de ADN entre un habitante del norte y uno del sur de África son mayores que las que existen entre un japonés y un español. Esto es debido a que la especie humana se originó en el continente africano y es allí donde reside la mayor biodiversidad.

Así, en noviembre de 2014, Watson señaló que "Por ser una persona no grata”, fui despedido de las juntas directivas de empresas, así que no tengo ganancias además de mi ingreso académico", y por mis comentarios polémicos, hace siete años que le pidieron su renuncia como rector emérito y miembro de la junta directiva del Laboratorio Cold Spring Harbor, en el estado de Nueva York. Más tarde, afirmó que “su experiencia muestra que no hubo científicos negros lo suficiente aptos para ser empleados en su laboratorio”.

Las motivaciones de James Watson para vender su medalla Nobel en vida, son distintas. El científico ha dicho a Financial Times que vende la medalla para paliar las estrecheces económicas que atraviesa debido a la marginación a la que lo tiene sometido la comunidad científica por haber expresado sus opiniones en 2007 al decir que los
La medalla de Francis Crick fue vendida por 1.6 millones de euros en una subasta.
Por otra parte, se ha comprobado que el ambiente materno durante la gestación tiene mayor influencia que la genética en el coeficiente intelectual. La nutrición de la madre, la estimulación temprana y la educación son los determinantes del desarrollo intelectual. Todos estos factores, por otra parte, están correlacionados con la pobreza. Por lo tanto, las bases de las diferencias en el desarrollo intelectual de las poblaciones deberían buscarse no en la genética, sino en la economía."

El comentario de Watson del 17 de octubre de 2007, fue considerado racista, por ello el Museo de Ciencias de Londres, canceló la disertación que el científico realizaría el 19 de octubre de 2007; el mismo día la junta directiva del Centro de Estudios Cold Spring Harbor, en Nueva York, suspendió las responsabilidades administrativas del premio Nobel de Medicina James D. Watson, uno de los descubridores de la estructura del ácido desoxirribonucleico, por sus controvertidas declaraciones sobre la población africana. descendientes de africanos son menos inteligentes que otras razas y que este desajuste está marcado por la genética.

En total, las tres piezas que Watson puso a la venta en noviembre de 2014, de acuerdo con el comunicado de la casa Chiristie’s, alcanzaron en conjunto 5.3 millones de dólares. De esa suma, 4.7 millones de dólares correspondieron a la medalla de oro, de 23 quilates, con un precio que casi duplicaba el de partida. Las notas para el discurso de aceptación del premio, se vendieron por 365 mil dólares y la lección que ofreció tras recibir la medalla se vendió en por 245 mil dólares.

Los herederos de su colega Francis Crick (1916-2004) vendieron la insignia de oro por 1.6 millones de euros, así como la carta que el mismo Crick envió a su hijo de doce años que alcanzó 3.7 millones de euros.


Dra. Laura Suárez y López Guazo / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México