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Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA)
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Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA)
Archivo: Hidrogeología

Esta colaboración está avalada por el Dr. Francisco Javier Aparicio Mijares, coordinador de Hidrología del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua.

Desde el 2005 se está llevando a cabo un importante desarrollo turístico en la península de Punta de Mita, Nayarit, México. El trabajo coordinado por parte de empresarios, gobierno y ciudadanos ha permitido generar empleos, mejorar la calidad de vida de las comunidades, potenciar y motivar la inversión en la zona. El desarrollo se ubica en el municipio de Bahía de Banderas, Nayarit. La primordial fuente de abastecimiento de agua potable se realiza mediante la explotación de agua subterránea. Los principales centros de población son Corral del Risco (Punta de Mita) e Higuera Blanca. Estas poblaciones y otras de la región, mantienen un crecimiento demográfico acelerado debido a la migración de personas dedicadas a la prestación de servicios de los nuevos desarrollos turísticosque se están construyendo a lo largo de la costa de la península. Otro lugar importante en la zona es Litibú, ubicado al Norte de la entrada de Punta de Mita, al Sur del promontorio rocoso que sirve de frontera a Sayulita. Se ha hecho inversión en la infraestructura básica incluyendo una autopista de cuatro carriles, drenaje e iluminación. Actualmente, se están desarrollando grandes resorts, hoteles boutique, una marina, helipuerto, hospitales, centros comerciales y campos de golf de clase mundial, por mencionar algunos ejemplos. Mientras tanto la industria pesquera local continúa creciendo; como es de suponer ha incrementado el volumen de extracción de agua del acuífero, para satisfacer la demanda del recurso.
En el 2007 se realizó un estudio de actualización de las condiciones hidrogeológicas del acuífero a petición de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) (IMTA, 2007), el objetivo general era conocer las condiciones de explotación del agua subterránea y el funcionamiento geohidrológico del acuífero, con el objeto de que sirva de herramienta, para proponer las políticas de explotación adecuadas y estar en condiciones de realizar un mejor aprovechamiento del recurso subterráneo.
Los objetivos particulares fueron: i) conocer la evolución de los niveles estáticos a través del tiempo, la actualización del censo de aprovechamientos hidráulicos, así como las condiciones de operación de los mismos, ii) definir la evolución piezométrica y determinar los niveles piezométricos actuales del acuífero, iii) determinar la calidad del agua en el acuífero, de acuerdo a la normativa vigente y iv) con la información obtenida, realizar un balance de aguas subterráneas, para determinar la disponibilidad del acuífero.
El acuífero corresponde a uno de tipo libre. Los materiales que conforman el acuífero son: roca volcanoclástica, andesita y conglomerado. El marco litológico representado por roca volcanoclástica muestra fracturas que dan como resultado una permeabilidad media; está intrusionada por granito de permeabilidad baja. La unidad subyace a conglomerado poco consolidado, de matriz areno-arcillosa, muy permeable, que está expuesto en las puntas Mita y Villela.
En total hay un registro de 28 pozos; la profundidad del nivel estático varía entre 0.0 a 85.76 m. La recuperación es de 0.2 m/año, respecto a la temporada de estiaje o de lluvias; en general tienen tendencia a la recuperación, no se detectan conos de abatimiento o inversiones de gradientes hidráulicos; el flujo subterráneo del agua tiene dirección preferencial hacia el noreste-sureste.
La interpretación de la calidad del agua con fines de abastecimiento público-urbano se basa en la comparación de los resultados de los análisis de calidad del agua obtenidos de laboratorio con relación a estándares o límites permisibles generados por diversas instituciones. Para el caso de nuestro país, los límites permisibles fueron establecidos por la Secretaría de Salud y publicados en la NOM-127-SSA1-1994. La calidad del agua en el acuífero, es buena para cualquier uso; el contenido iónico varía de 100 a 700 ppm de sólidos totales disueltos. Su explotación debe ser supervisada, pues se detectó contaminación difusa por intrusión salina en un pozo.
Con relación a la familia de aguas el diagrama de Piper señala de manera general que predominan las familias bicarbonatadas calcicas y bicarbonatadas mixtas; los pozos que están clasificados como bicarbonatadas cálcicas están localizados en las partes altas del acuífero, topográficamente hablando. Y los otros pozos muestreados están localizados en la planicie de la península del acuífero Punta de Mita. El análisis fisicoquímico comprueba que el origen de los solutos en el agua subterránea es precisamente las rocas volcánicas que en su mayoría afloran en la región. Las muestras que presentan menor salinidad es la familia bicarbonatada cálcica que son rocas ígneas, que conforme se mueven a lo largo de la dirección del flujo evoluciona a la bicarbonatada mixta.
Para el cálculo de la disponibilidad del agua subterránea (DAS), se aplicó el procedimiento indicado en la Norma Oficial Mexicana NOM-011-CNA-2000, que establece las especificaciones y el método para determinar la disponibilidad media anual de las aguas nacionales, conforme a la metodología indicada en la norma referida anteriormente, se obtiene de restar al volumen de recarga total media anual, el valor de la descarga natural comprometida y el volumen de aguas subterráneas concesionado e inscrito en el registro público de derechos de agua (REPDA).

El resultado indica que en el 2007 existía un volumen de 1.443560 hm3 anuales disponible para otorgar nuevas concesiones. Al 31 de marzo de 2009 ya se había incrementado la concesión, por lo que se ha disminuido el volumen disponible para nuevas concesiones, actualmente existe un volumen de 1.216678 hm3 anuales, en un periodo de dos años la disponibilidad disminuyó aproximadamente 16%. Este es un hecho que demuestra la fuerte demanda en la zona, se recomienda que las nuevas concesiones para la extracción de volúmenes adicionales deberán tomar en cuenta que éstos serán adecuadamente localizados, diseñados, construidos, equipados y operados para no inducir el agua de mala calidad o intrusión salina; realizar recorridos piezométricos al menos dos veces al año, lo cual podría efectuarse al final de la temporada de secas (mayo) y de lluvias (noviembre); instalar medidores de flujo en los pozos equipados, a fin de determinar mejor las extracciones por bombeo y su variación temporal e instalar estaciones climatológicas para tener mediciones puntuales de la zona; realizar muestreo de calidad del agua subterránea. Estas recomendaciones tienen como finalidad mantener monitoreada la zona considerada todavía como sustentable.


Semblanza


Pablo Gallardo Almanza es ingeniero agrónomo por la Universidad Autónoma Chapingo. Cuenta con la maestría en hidráulica de la Facultad de Ingeniería de la UNAM. Es especialista en hidráulica en la subcoordinación de hidrología subterránea en el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua. Sus principales líneas de investigación: simulación numérica de acuíferos, problemas de flujo y transporte de contaminantes en aguas subterráneas. Ha escrito más de 10 artículos en congresos y 2 artículos en revistas arbitradas.
Leticia Becerra Soriano es ingeniera civil por el Instituto Tecnológico de Zacatepec. Tiene un diplomado en aplicaciones de los radares a la meteorología e hidrometeorología impartido en el IMTA. Cuenta con la maestría en hidráulica de la Facultad de Ingeniería de la UNAM. Es consultora independiente. Campo de trabajo: estadística, hidrología, hidráulica, hidrometeorología, geohidrología, hidrogeoquímica y geoestadística. Ha colaborado en la formación de recursos humanos, impartiendo cursos de geohidrología, probabilidad y estadística, e impartiendo asesorías de geoestadística a estudiantes de posgrado. Ha colaborado en 5 artículos en congresos y 1 en revista.