México es considerado un país con gran variedad de ecosistemas acuáticos, los cuales en base a sus características físicas y químicas, han permitido el establecimiento y propagación de especies de plantas acuáticas.
La Unión Mundial para la Naturaleza indica que una especie invasora es aquella considerada como exótica o traslocada que ha sido introducida accidental o intencionalmente fuera de su distribución natural en nuevas áreas geográficas, y que tiene la capacidad de colonizar, invadir y persistir, amenazando a los ecosistemas y su diversidad biológica, a la economía y a la salud humana.
En México, se conocen cerca de 800 especies exóticas invasoras, de las que 59 son plantas acuáticas y algunas de ellas no son originarias de nuestro país y son las más agresivas a nivel mundial, tal es el caso del “lirio acuático” (Eichhornia crassipes), la “oreja de ratón” (Salvinia molesta) o el “carrizo gigante” (Arundo donax)

¿Cómo se introducen las especies acuáticas?

Las especies acuáticas invasoras se han introducido a México a través de dos rutas:
a) Las naturales.- Principalmente por el viento, las corrientes de ríos, arroyos, manantiales o marinas; y otras por medio de las aves, en las que una especie ha desarrollado características morfológicas y de comportamiento que les sirve para adaptarse al nuevo ambiente. Varias de ellas se están distribuyendo rápidamente en los humedales de todo el país, por medio de sus dos tipos de mecanismos de reproducción: asexual y sexual. Estas plantas como muchas otras acuáticas, se propagan por medio de clones y de manera muy rápida desplazan a la vegetación nativa del lugar.
b) Las artificiales son de dos tipos: las de introducción intencional, resultado del transporte, comercio (acuarismo), manejo y liberaciones intencionales de organismos o propágulos; y las de introducción no intencional, que transportan especies de manera indirecta, como las aguas de lastre u organismos adheridos a los cascos de los buques. Destacan Egeria densa, Eichhornia crassipes, Hydrilla verticillata, Hygrophila polysperma y Salvinia molesta, que han sido introducidas en México por el comercio de plantas de ornato para acuarios o bien han sido flora acompañante de peces, también exóticos, importados a nuestro país, que actualmente se distribuyen de manera natural.

Importancia de las plantas acuáticas invasoras

Desde el punto de vista ecológico, las especies de plantas acuáticas invasoras en México tienen importancia en diferentes aspectos como la restauración ambiental, realizan acción purificadora del dióxido de carbono en la columna de agua, actúan como bombas para poner en circulación las sustancias minerales y orgánicas en el medio acuático, son estabilizadoras del sedimento evitando la erosión, son usadas como sustratos o bien para la anidación tanto de aves como de peces, además de ofrecer protección a los animales acuáticos pequeños.
Desde el punto de vista económico, negativamente se pueden citar las pérdidas de agua por evapotranspiración; el detrimento de la calidad del agua; la disminución de la producción de energía hidroeléctrica; afectan la navegación, la recreación, la acuacultura y la pesca; permiten el azolvamiento prematuro de embalses, y por último, obstruyen canales de riego. Positivamente, muchas de ellas son usadas con diversos fines: abono verde, artesanías, para la construcción, forrajeo, ornamental (acuarios, jardines acuáticos, y arreglos florales, entre otros), mientras que desde el punto de vista social destacan su importancia alimentaria, medicinal y religiosa, razón por la que han sido introducidas o traslocadas a diversos ecosistemas acuáticos de nuestro país.

Las especies de plantas acuáticas invasoras son actualmente una de las mayores preocupaciones para la conservación a nivel internacional, por lo que iniciativas útiles que contribuyan a mejorar las prácticas de gestión y a reducir la incidencia de las invasiones biológicas de plantas acuáticas, deben ser llevadas a cabo en todo el país y en general, en el mundo.

Invasoras y destructivas

Diversas especies de plantas acuáticas son consideradas a escala mundial como las invasoras más destructivas económica y biológicamente, aunque muchas de ellas al ser introducidas en los ecosistemas acuáticos. Al inicio no causan problemas, sin embargo, con el paso del tiempo se adaptan y en ausencia de sus enemigos naturales, se multiplican rápidamente en su nuevo medio.
Su alta tasa reproductiva y adaptativa, así como la gran concentración de nutrimentos en los cuerpos de agua provenientes de la actividad agrícola, urbana e industrial, además de la ausencia de enemigos naturales que puedan ejercen un control, han tenido como consecuencia el crecimiento desmedido de estas plantas, que llegan a cubrir por completo numerosos cuerpos de agua del país (lagos, presas, bordos, ríos, manantiales, entre otros).

Las invasiones biológicas son consideradas como la segunda causa más importante en la erradicación o extinción de especies nativas. La introducción de las especies acuáticas invasoras ha sido identificada como uno de los riesgos ambientales más críticos a los que actualmente se enfrentan los ecosistemas acuáticos naturales y artificiales, y su biodiversidad. Este crecimiento desmedido de especies de plantas acuáticas y entre muchas de ellas las exóticas ha estado asociada con la extinción del 54% de los casos en la fauna acuática nativa mundial, del 70% de los peces de Norteamérica y del 60% de los peces mexicanos.


 

Dr. Jaime Raúl Bonilla-Barbosa / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
Biól. Betzy Santamaría Araúz / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
Centro de Investigaciones Biológicas de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos