M.C. Carmen Lorena Orozco Lugo / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
Centro de Investigación en Biodiversidad y Conservación de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos
Dr. David Valenzuela Galván / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
Centro de Investigación en Biodiversidad y Conservación de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos
Archivo: Ecología y conservación de murciélagos tropicales.

Los murciélagos, con más de mil 116 especies en el mundo, son el segundo grupo de mamíferos en diversidad, después de los roedores. Pero si tomamos en cuenta todas las formas de alimentarse (gremios tróficos) que tienen los quirópteros, estos se convierten en los más diversos entre los mamíferos, es decir, podemos encontrar murciélagos insectívoros (70% de la especies del mundo), frugívoros y nectarívoro- polinívoros (29%), carnívoros que consumen, peces, aves, ratones, ranas y otros murciélagos (12 especies en el mundo) y por último los murciélagos hematófagos o vampiros con solo tres especies, y que se distribuyen exclusivamente en el trópico de América.
          Para México se tienen registradas 138 especies, lo que nos posiciona en el quinto lugar a nivel mundial en riqueza de quirópteros, a este patrimonio biológico podemos sumar el hecho de que en nuestro país, 15 especies son endémicas, es decir, sus poblaciones sólo se distribuyen en el territorio nacional.
Un hecho notable es que 8 de estas especies endémicas se distribuyen principalmente en el trópico seco de nuestro país, que junto con todos los trópicos secos del mundo, está considerado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN por sus siglas en inglés), como prioridad mundial de conservación para mantener la diversidad de los murciélagos.
Esta prioridad de conservación está dada por: el alto nivel de endemismos que se registran en este hábitat, los procesos biológicos únicos que han evolucionado en él y por la elevada tasa de deforestación, que en México se iguala con la de las selvas altas perennifolias. Dado lo anterior, no es una coincidencia que en México, el mayor número de especies de murciélagos en peligro de extinción se localicen principalmente en el trópico seco, centro de los endemismos de quiróptera en nuestro país.
          Ante esta problemática, en el Departamento de Ecología Evolutiva del Centro de Investigación en Biodiversidad y Conservación (CIβγC) de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), hemos estado particularmente interesados en el trabajo con murciélagos en la Reserva de la Biosfera Sierra de Huautla (REBIOSH), que se localiza al sureste del estado de Morelos y que protege y conserva 59 mil ha de selva seca.
             Este esfuerzo nos ha permitido conocer muchos aspectos ecológicos de la dinámica de los ensamblajes de murciélagos en esta zona y también mejorar el grado de conocimiento de la diversidad de murciélagos de esta importante zona protegida de Morelos.
          En trabajos previos a los nuestros se reportaban 21 especies para el área de la REBIOSH. Nosotros empezamos a trabajar con los murciélagos en la zona, de forma más o menos intensiva en los primeros años de este nuevo milenio, contando siempre con el apoyo de tesistas y prestadores de servicio social de estudiantes de Biología y de otras áreas de la UAEM. Así para 2002, habíamos aumentado la cifra de especies de murciélagos registradas en esta región a 35, para 2004-2005 llegamos a 40 y ahora, en 2011 hemos llegado a 41 especies de murciélagos presentes en la zona.
Este aumento en la riqueza de quirópteros registrada para la REBIOSH se debe a que por una parte hemos intensificado el trabajo en la zona (muestreando más sitios, por más tiempo e ininterrumpidamente durante ya casi 12 años), y por otra al empleo de tecnología de punta, específicamente detectores de ultrasonido, que nos permiten registrar la presencia de murciélagos insectívoros, que se registran muy escasamente en muestreos empleando redes de niebla (el método más común para la captura de murciélagos), ello debido a la especialización de su sistema de ecolocación.
Con este trabajo también hemos podido detectar que la presencia y actividad de las diferentes especies de murciélagos en la Sierra de Huautla, cambia estacionalmente y entre microhábitats dentro de la selva baja. Por una parte, la marcada estacionalidad de este ambiente (6-7 meses de secas y 4-5 meses de lluvias), obliga a muchas especies de murciélagos a tener movimientos altitudinales (por ejemplo a zonas del estado de Guerreo o dentro de Morelos, como el Corredor Biológico Chichinautzin), hacia sitios con mayor abundancia de alimento (por ejemplo, fruta, insectos) durante los meses secos.
Por otra parte, sabemos que las cañadas son los ambientes donde estos mamíferos concentran su actividad, ya que ahí, la humedad permanece por más tiempo que en las laderas, y por lo tanto los árboles retiene sus hojas por periodos más largos, esto brinda protección contra la depredación, factibilidad de encontrar alimento en todas sus formas, y agua, que para los murciélagos insectívoros es fundamental, ya que debido a su dieta necesitan tomar forzosamente este líquido, mientras que los murciélagos frugívoros y nectarívoros pueden cubrir sus necesidades de agua de los frutos y el néctar que consumen.
          Estos datos apoyan el trabajo de manejo que se hace en la REBIOSH, ya que, siendo los murciélagos piezas claves en las redes tróficas en todos sus niveles y por esto mismo, fundamentales en procesos ecológicos básicos para el mantenimiento y restauración de los ecosistemas, como lo es la dispersión de semillas y la polinización de una gran cantidad de plantas (cactáceas columnares, ceibas o pochotes, agaves, amates, cazahuates) la conservación y restauración de las cañadas de esta región es una prioridad de conservación.
Por otra parte, el monitoreo permanente que hacemos de la abundancia y actividad de los murciélagos en la REBIOSH, nos ayuda a detectar cambios en estos parámetros, sirviendo como un indicador del estado de conservación de la zona y la efectividad de la protección que brinda la reserva en el corto, mediano y largo plazo.
Este esfuerzo pretende contribuir a una prioridad de conservación estatal y mundial, al mismo tiempo que nos brinda una ventana al fascinante mundo de los únicos mamíferos voladores de nuestro planeta: los murciélagos.


Semblanza


Carmen Lorena Orozco Lugo obtuvo el grado de Maestra en Ciencias en el Instituto de Ecología de la UNAM su línea de investigación es ecología y conservación de murciélagos tropicales.
David Valenzuela Galván es director del Centro de Investigación en Biodiversidad y Conservación de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos y pertenece al cuerpo académico de Ecología Evolutiva. Obtuvo el grado de Doctor en Ecología por el Instituto de Ecología de la UNAM. Su línea de investigación: Ecología y Conservación de vertebrados y del trópico seco.