Los investigadores observaron con asombro que ciertos modos de ejecución —se tratara de entonación, de timbre o de ritmo— eran elementos sumamente característicos de la música popular de una nación o de una comarca (y añado los sones jarochos o el mariachi); los sonidos susceptibles de ser escritos no son los únicos importantes, sino que cuentan también otras particularidades que le dan su carácter. Además, poco a poco, los coleccionistas se dieron cuenta que las pequeñas modificaciones que se dan de una versión a otra, sobre todo para embellecer ciertos sonidos, no provenían de que el músico estuviera inseguro o no se supiera la melodía. Al contrario, esas variaciones son precisamente uno de los atributos más significativos y más típicos de una melodía popular; es parecido a un ser vivo que cambia todos los días; y es por ello que no existe una forma única de escribir una melodía… Al final, los investigadores empezaron a darse cuenta de que la música popular es lo opuesto a una composición individual. En ese punto, por sus características, todas las manifestaciones musicales son colectivas. A propósito de lo anterior, los investigadores quedaron sorprendidos al corroborar que la música colectiva era parte de una manifestación, por pequeña que fuera, de la vida rural, y que por consiguiente, en sus orígenes, los diversos tipos no existían, más que ligados a actos colectivos a los que estaban asociados.”
béla bartók, 1936.

Pie de foto 1: Bartók grabando música

Recomendamos a los lectores escuchar sus conciertos para piano.

Bartók, un evolucionista y un divulgador.

Bartók era compositor húngaro en su época y hoy rumano, nacido en 1881, se oponía a Hitler y emigró como muchos grandes intelectuales y científicos a EEUU. En la cita anterior Bartók rescata una idea fundamental para la teoría de la evolución de Darwin, cuando señala que la variabilidad es uno de los atributos más significativos del ser humano cuando en este caso toca una melodía y explica que el ser humano no es igual sino va cambiando, así que es imposible recoger de manera única una interpretación de música folclórica, y en general, de cualquier música. Porque como la ciencia, la interpretación musical cambia constantemente.

Y la referencia a la divulgación se encuentra cuando Bartók señala que la música popular es lo contrario al arte personal, dado que se trata de una manifestación colectiva. En este sentido habrá que hacer la analogía entre los investigadores que trabajan solos, el arte personal, y los divulgadores o investigadores que trabajan en equipo, arte colectivo.

Los divulgadores de la ciencia son los músicos populares de la ciencia, cuya obra es colectiva, y va cambiando con el tiempo, nunca es igual, al igual que las interpretaciones musicales. Pero lo más importante es la obra musical en sí misma y no quien la hace, eso es secundario. Lo esencial es conservar la tradición popular de la música y no saber quiénes la interpretan. En los mariachis, los sones jarochos y la música popular mexicana lo vemos claramente, a nadie le interesa saber quién interpretó La Negra o La Brujita, lo único que nos importa es disfrutarla, aunque sí importa que se interprete bien, ese es el trabajo en equipo de la divulgación.

Por una extraña razón música y ciencia están unidas irremediablemente, y sobre todo música y física, no sabemos por qué, pero es una realidad. Valdría la pena hacer una encuesta sobre físicos y música. Muchos de ellos comparten el placer por ambas disciplinas. Algunos lo atribuyen a la abstracción que se requiere para la música y la ciencia. Otros señalan que con la música se desarrollan todos los tipos de inteligencia que ha señalado Howard Gardner.

Entender y tal vez apreciar la música de Béla Bartók es una tarea compleja, al igual que lo es entender algunos conceptos de la Teoría General de la Relatividad, propuesta por Einstein hace 100 años. Son tareas a las que hay que dedicarles tiempo y esfuerzo. No son tareas sencillas.
Pero por otro lado, nos queda la enseñanza de Béla Bartók, con respecto a la música folclórica de cada país. Es una tarea colectiva que hay que dar a conocer al gran público y que su esencia es la divulgación y no quienes la hicieron. Un punto de vista diferente sobre el culto a la personalidad.

Y una cita de Bartók, que incluye María Laura del Pozzo, investigadora argentina, en su revista Sinfonía virtual, no podría ser más actual:
“No soy matemático, ni economista, pero no creo equivocarme si digo que las sumas afectadas en un solo concepto en un año de preparativos militares, alcanzarían para subvencionar la música popular del mundo entero.” bartók

¿Les suena familiar esta cita para lo que hoy vivimos los mexicanos con respecto al apoyo a la educación, la ciencia y la cultura?


Fís. Juan Tonda Mazón/ Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
Instituto de Energías Renovables de la Universidad Nacional Autónoma de México, campus Temixco, Morelos.