Diversas teorías ponen en evidencia la relación que existe entre la neurofisiología y el aprendizaje. Pero no es sino hasta que el ser humano desarrolló técnicas médicas adecuadas con base en años de estudios de fenómenos físicos, químicos y biológicos que se pudo observar la actividad cerebral y comenzó a desentrañarse la actividad neurofísica vinculada a procesos de percepción y de aprendizaje. Desde el surgimiento de la psicología y de la psicopedagogía se tuvo la inquietud de entender y comprender cómo se relacionaba el cerebro con el aprendizaje, y de qué manera este centro nervioso interpreta los códigos eléctricos que recibe a través de los sentidos.

Cuando la tecnología permitió conocer el funcionamiento del cerebro y cómo se reflejaba en la mente del individuo, la investigación sobre la relación entre la neurofisiología y el aprendizaje tomó un nuevo rumbo. Existen diversas suposiciones de generación de conocimiento que pueden aplicarse para interpretar la actividad cerebral con respecto al desarrollo y modificación de la estructura cognitiva a través del uso de la imagen digital, sin embargo, la inspiración de este artículo está centrado en diversas teorías; una se refiere a la “gestión mental” del pedagogo Antoine de la Garanderie; otra a la construcción del conocimiento a través de un estímulo artificial

(mapas, signos algebráicos, escritura y dibujos, entre otros) de Vygotski; la de Howard Gardner se refiere a inteligencias múltiples, y la de la asimilación de David Ausubel.

Una de las cuestiones fundamentales es comprender cómo es que el proceso cerebral, que es físico, se convierte en proceso mental, es decir en pensamiento que nos caracteriza como sujetos. Ha habido muchos acercamientos desde diferentes puntos de vista y en diversas disciplinas; aún con los avances tecnocientíficos, no hemos podido dilucidar cómo es que un estímulo eléctrico recogido a través de los ojos, la piel, la nariz, la lengua o el oído, puede convertirse en tiempo real en pensamiento, que interactúa con el conocimiento previo que tenemos en estado virtual, mismo que se actualiza y se vuelve a virtualizar. Esta interacción es lo que en la teoría de la Gestión Mental se llama evocación, que según Vygotski se hace a través de un estímulo, que en este se refiere a la imagen digital. Es decir, que mediante el uso de una imagen digital podemos hacer reaccionar a nuestro cerebro para que busque referencias previas en nuestra mente y que nos hagan aprender nuevas cosas o modificar lo que ya sabíamos. Así, la imagen se reviste de toda la importancia que en realidad tiene en los procesos de aprendizaje, es un factor clave para que generemos conocimiento o modifiquemos lo ya conocido.

Estudios de la mente humana

Haciendo un poco de historia, los estudios de la mente humana se han dividido en dos: los de neurofisiología y los de cognición. Los primeros, son los referentes a lo físico, químico y morfológico del cerebro y describen ampliamente las zonas que se estimulan, cómo lo hacen y cómo es que el cerebro a nivel fisiológico lleva a cabo sus funciones. La segunda rama de estudios son los procesos psíquicos, incluyendo los conocimientos previos asimilados y el conjunto de procesos como el lenguaje, la escritura, el cálculo o el dibujo, y el pensamiento. Una de las capacidades que tiene el cerebro es buscar información en la estructura cognitiva para reflexionar sobre nuestros propios procesos mentales y generar conceptos y conocimientos más complejos.

Actualmente los avances tecnocientíficos permiten el acercamiento al funcionamiento cerebral a través de técnicas como la magnetoencefalografía. Así, se ha discernido la relación entre lo morfológico fisiológico del cerebro que tiene que ver con funciones físico químicas y las operaciones mentales que hay como resultado. La actividad que tienen los elementos nerviosos implican necesariamente el desarrollo de fenómenos eléctricos y magnéticos que se pueden registrar, medir y localizar, sirven de ejemplo los documentales que nos muestran que zonas del cerebro se activan cuando hablamos o escuchamos música.

Lo que sucede a nivel fisioanatómico tiene como consecuencia un efecto en la conciencia del individuo. Se puede afirmar que al estar expuestos a una imagen, se generan reacciones en cadena dentro del ojo y del cerebro en sí, que producen comunicaciones entre neuronas suficientes para generar pensamiento, que el mismo individuo relaciona con su estructura cognitiva previa, para a su vez generar nuevo conocimiento y pensamiento, es un movimiento rizomático de vaivén que permite que el conocimiento se modifique constantemente.

Una de las áreas totalmente identificadas a través de múltiples estudios es la que se encarga de las percepciones visuales. Su estimulación genera percepciones que están relacionadas con el contexto social en el que se llevan a cabo, es decir que se interpretan con base en las vivencias que se tienen. Con base en lo anterior, es importante generar diseños e imágenes digitales que consideren los diferentes elementos sociales que pueden impactar el aprendizaje. Es decir, el proceso de uso de la imagen de una interfaz educativa, tiene que considerar su propia conversión en un estímulo que permita generar o apuntar a un aprendizaje significativo. Bajo estas premisas las características formales de la imagen como la disposición, jerarquización y diseño, permea en la capacidad y forma en que la imagen digital puede generar conocimiento.


Dra. Lorena Noyola Piña / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
Facultad de Diseño de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos